Discusiones de pareja ¿Un problema o algo normal?

Discusiones de pareja un problema o algo normalHay muchas parejas que discuten continuamente y otras que apenas discuten. Discutir es algo común de la vida en pareja y no por ello eso es sinónimo de que la relación irá mal. Las discusiones son puntos de vistas contrarios, que acaban siendo discutidos. Que tu pareja opine diferente a ti, no significa que tú lleves la razón o sea ella quien la lleve, simplemente no opináis igual. Pero depende de las discusiones o la frecuencia de ellas, éstas pueden ser algo normal o suponer un problema.

¿Cuándo saber si las discusiones entre parejas suponen un problema?

Entre dos personas que conviven juntas siempre habrá malos entendidos, nada que no se pueda solucionar con una reconciliación luego ¿Pero qué pasa cuando estos malos entendidos se convierten en algo más? Muchas veces las parejas discuten muy a menudo y faltándose al respeto. Es ahí cuando la discusión deja de ser un choque de opiniones para convertirse en un problema. Además, si estas discusiones a gritos y con faltas de respeto son continuas, estamos ante un problema de pareja.

¿Cómo evitar que las discusiones se conviertan en un problema?

A veces siempre estamos echándole la culpa al otro de haber llegado a este punto, pero aquí no se trata de buscar culpables, se trata de solucionar el problema poniendo cada uno de su parte y ayudándose. Entendiendo el por qué habéis llegado hasta ese punto. Por eso, muchas veces, si queremos salvar nuestra relación y no acabar discutiendo siempre, lo mejor es visitar a un profesional que nos ayude y aconseje cual es la mejor terapia para solventar estas discusiones dañinas entre dos personas que se quieren y no quieren que su relación acabe por culpa de malos entendidos y discusiones continuas.

Por qué algunas personas se ponen tristes en verano

Por qué algunas personas se ponen tristes en veranoPara muchos la época estival es sinónimo de disfrutar: tiempo libre, vacaciones, viajar, actividades al aire libre, realizar más planes de ocio con familiares y amigos, etc. Sin embargo, también hay personas que se sienten desanimadas y tristes durante el verano.

¿Por qué algunas personas se deprimen en verano?

Posiblemente sea debido a que padezcan un Trastorno Afectivo Estacional (TAE) también conocido como SAD por sus siglas en inglés de “Seasonal Afecctive Disorder”. El TAE es un trastorno del estado de ánimo que nos hace sentir más tristes durante determinadas estaciones del año. Generalmente se produce con mayor frecuencia en invierno, pero también hay personas que lo padecen durante los meses de verano.

¿Cuáles son las causas del Trastorno Afectivo Estacional?

La depresión invernal parece que está claramente relacionada con la disminución de la cantidad de luz solar que se produce durante los meses de otoño e invierno. Sin embargo, el origen del Trastorno Afectivo Estacional de verano no está tan claro, aunque entre sus causas podrían encontrarse:

  • El clima de verano. El calor y la humedad no le gustan a todo el mundo y en determinadas personas puede producir malestar e irritabilidad. Hay regiones donde el clima durante el verano puede ser muy adverso y llegar a alcanzarse temperaturas elevadas incluso durante la noche lo que puede afectar al sueño y al descanso.
  • La imagen corporal. Hay personas que no están conformes con su imagen y se sienten inseguros con su cuerpo. El simple hecho de ponerse en traje de baño o tener que mostrar el cuerpo les puede suponer una situación muy estresante y provocarles ansiedad.
  • No poder cumplir con los planes que se esperan en verano. Crearse expectativas sobre como deben ser nuestras vacaciones de verano y no poder cumplirlas puede causar tristeza y desánimo. Sentir nostalgia sobre planes que realizábamos en el pasado y que no podemos hacer en la actualidad o echar de menos a personas con las que ya no podemos compartir nuestro tiempo de ocio porque no están con nosotros también pueden ocasionar aflicción.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión de verano?

Entre los síntomas más comunes del TAE de verano se encuentran:

  • Tristeza.
  • Poco interés por realizar actividades.
  • Cambios en el estado de ánimo.
  • Falta de apetito y en algunos casos pérdida de peso.
  • Insomnio.
  • Irritabilidad.
  • Ansiedad.

Algunas personas se ponen más tristes en verano debido a un Trastorno Afectivo Estacional. Para tratar el TAE hay que encontrar la causa que lo ha originado y en el caso de que sea necesario solicitar la ayuda de un psicólogo especialista para iniciar un tratamiento.

¿Qué es el Bullying o acoso escolar?

Qué es el Bullying o acoso escolarEl acoso escolar, también popularizado como bullying por su nombre en inglés, hace referencia a las agresiones verbales, psicológicas o físicas que algunos niños ejercen de forma repetida y deliberada para dañar o dominar a otros niños.

El bulling se caracteriza porque generalmente no ha habido una provocación previa del niño acosado, y además la víctima se encuentra normalmente en una situación total de indefensión ante las agresiones de sus iguales.

El acoso escolar es un problema grave del sistema educativo

Existen importantes campañas por parte de las administraciones públicas y de distintas fundaciones para poner freno a estas situaciones. En todas ellas se hace especial énfasis en el importante papel que juegan los demás niños que son testigos de las agresiones, que con su silencio se hacen cómplices de los agresores. Pero, también es cierto, que esos testigos son niños y posiblemente aún no tengan la suficiente confianza en sí mismos para evitar la agresión o teman ser ellos los siguientes en ser acosados. Por eso el enfoque que se suele transmitir en estas campañas es que sea todo el grupo el que ponga fin a las agresiones o a cualquier conato de acoso. Es decir, no se trata de que un solo chico o chica dé la cara por el que está siendo acosado, sino que sea toda la clase o todos los compañeros los que impidan la agresión o pongan fin al acoso, dando de lado al acosador y denunciando la situación ante los profesores.

Las redes sociales agravan el problema del bullying

La posibilidad de que los chicos con sus teléfonos móviles graben en vídeos las agresiones y posteriormente las compartan por Facebook, Whatsapp o cualquier otra red social, hacen aún más complicada la situación del menor agredido; ya que su vejación se hace pública ante un mayor número de personas.

El acoso escolar siempre ha existido

Es una frase que por desgracia he oído mucho es: “el acoso escolar ha existido siempre”, como banalizando la situación. El acoso escolar deja una huella psicológica en los niños; y puede tener importantes implicaciones tanto en su desarrollo, como en su futura salud mental. Es por esto que los chicos que ha sufrido bullying deben seguir un tratamiento psicológico, junto con sus familias, que los ayuden a recuperar su autoestima y la confianza en sus iguales.

Sin embargo, la mejor forma de tratar el bullying es evitarlo. Por eso es tan importante la puesta en marcha de programas de sensibilización y prevención contra el acoso escolar mediante charlas de concienciación en los colegios e institutos en los que también se enseñe a los chicos y chicas cómo deben actuar en estas situaciones.

¿Conoces los mecanismos de defensa que más utilizamos?

conoces los mecanismos de defensa que más utilizamosLos seres humanos utilizamos los denominados mecanismos de defensa como un sistema o modo de evitar aquello que nos hace daño.

Estos mecanismos se ponen en funcionamiento cuando nos encontramos en una situación de angustia o ansiedad, ya sea debido a haber vivido una situación estresante o simplemente porque psicológicamente lo sentimos así.

No todas las personas utilizarán los mismos mecanismos de defensa ni reaccionarán de la misma forma frente a distintas situaciones. Aquí os indicamos algunos de los mecanismos de defensa que más utilizamos.

1. La negación.

Aquello que no existe o no ha ocurrido no puede causarnos daño o ansiedad. El negar un hecho o una situación es uno de los mecanismos de defensa más habituales. Es duro enfrentarse a algo doloroso, por ejemplo, saber que nuestra pareja nos puede estar engañando o no querer ver los síntomas de alguna enfermedad o trastorno en nuestros hijos. Uno de los aspectos más habituales de la negación es el “si no hablo sobre ellos o no lo menciono no existe”.

2. Crear una situación irreal o idealizada.

Ante una situación negativa, como puede ser la ruptura con la pareja, un mecanismo de protección suele ser idealizar la situación, quedarnos con todo lo bueno, alegre y positivo y no pensar en las razones o causas que hicieron que la relación fracasase. Esto último supondría afrontar errores por nuestra parte o reconocer comportamientos o actuaciones que quizá debamos reflexionar sobre ellas. Para evitarlo, simplemente nos centramos en que “todo fue perfecto mientras duró”. Otra situación similar incluida dentro de este mecanismo o forma de protección está el hablar mucho de un tema que nos preocupe, incluso tergiversando en cierta forma los hechos y creando una nueva realidad, hasta el punto de que acabamos creyendo que todo ha ocurrido conforme a la situación nueva que hemos creado, de forma que nos ayuda a sufrir menos.

3. Reprimir lo que nos causa daño.

Con la represión lo que hacemos es olvidar, y en cierto modo, algunas veces realmente conseguimos olvidar lo que nos hace daño. Sin embargo, ese olvido puede hacer que no nos enfrentemos al problema.

4. Proyecto sobre los demás lo que no me gusta de mí.

En ocasiones podemos no estar contentos con nuestro comportamiento, sentirnos avergonzados y arrepentidos por nuestra forma de actuar o de tratar a alguien. Sin embargo, en lugar de afrontar la situación y pedir disculpas o dialogar, proyectamos sobre los demás aquello que no nos gusta de nosotros, echando en cara a las personas más cercanas nuestros propios comportamientos. En ocasiones incluso se puede extrapolar a personas ajenas a nuestro entorno, hablando mal o juzgando comportamientos de otros cuando estamos realmente juzgando nuestro propia forma de actuar.

5. La regresión.

La regresión es retrotraernos a situaciones en las que no sentíamos dolor o no existía la causa. Con este mecanismo podemos llegar a tener conductas infantiles. Un caso muy habitual es cuando nos encontramos enfermos y reclamamos atención y cuidados con comportamientos similares a cuando éramos niños.

6. La racionalización.

Consiste en analizar de forma objetiva y racional una situación. Con la racionalización y ante la lógica no damos cabida a los sentimientos que nos pueden resultar dolorosos. Por ejemplo, ante la muerte de un familiar de edad avanzada se suele racionalizar lo lógico de su fallecimiento, sin embargo, no deja de ser un mecanismo de defensa para no sufrir por su falta.

Los mecanismos de defensa, como su propio nombre indican, son utilizados para protegernos psicológicamente en situaciones estresantes o adversas. Aunque la mayoría de las veces estos mecanismos los usamos de forma inconsciente, el saber reconocerlos nos puede ayudar a solucionar un problema.

¿Cómo saber si tu pareja es adicta el sexo?

Cómo saber si tu pareja es adicta el sexoPara saber si nuestra pareja es adicta al sexo primero debemos de tener claro lo que realmente significa la adicción al sexo. Todos los temas sexuales se prestan a bromas típicas. Frases como “pues no sabes la suerte que tienes si tu pareja es adicta al sexo” demuestran que no conocemos exactamente de qué estamos hablando. De hecho es un trastorno que para quien lo sufre, y para su pareja, no tiene absolutamente nada de gracioso.

La adición al sexo no es lo mismo que tener un elevado deseo sexual.

La adicción al sexo o hipersexualidad es un deseo irrefrenable y constante por practicar sexo. Al igual que el síndrome de abstinencia en un drogadicto o alcohólico, el adicto al sexo busca contantemente el sexo con el fin de aliviar la angustia y disminuir en algo la ansiedad que siente. Sin embargo, aunque en estas relaciones sexuales no haya ninguna disfunción y se alcance el orgasmo, al adicto al sexo no le son completamente satisfactorias o lo son sólo durante un corto período de tiempo, creándole la necesidad de seguir buscando más relaciones.

Esto nada tiene que ver con que nuestra pareja sea sexualmente activa, le guste y disfrute del sexo, buscándolo cuando tiene ocasión de ello. Un adicto se siente insatisfecho, ha perdido el control de sus actuaciones, siendo incapaz de refrenarse en su búsqueda de sexo entrando en una situación de autodestrucción que le afecta en todos los ámbitos de su vida.

Como puedes saber si tu pareja es adicta al sexo.

Las personas adictas al sexo tienen una serie de comportamientos o actuaciones que quedan totalmente fuera de su control, se trata de conductas obsesivas compulsivas. Aquí os indicamos algunos comportamientos que os pueden ayudar a identificar si vuestra pareja es adicta al sexo.

  • Busca el sexo en todas partes. Ya sea de forma individual, masturbándose, como en cualquier situación de su vida. Es muy probable que quiera sexo con nosotros en ciertas situaciones que nos parezcan totalmente fuera de lugar.
  • Nunca está plenamente satisfecha con sus relaciones sexuales.
  • Busca una satisfacción inmediata en el acto sexual, dando poco o ningún espacio a los preliminares que muestran afecto en la pareja o la ternura tras el acto sexual con la persona que amas.
  • Consume pornografía de forma compulsiva. Pueden llegar abultadas facturas por llamadas a líneas eróticas o por servicios online.
  • Se masturba con elevada frecuencia, a pesar de haber mantenido relaciones sexuales con nosotros.
  • Si tu pareja es adicta al sexo muy probablemente esté haciendo uso de servicios sexuales pagados o acudiendo a prostíbulos.

Las personas adictas al sexo perciben las relaciones sexuales como una forma de aliviar su ansiedad o depresión. Lo entienden como la manera de mejorar su estado de ánimo, aunque sólo se produce la euforia durante un breve espacio de tiempo, volviendo a la normalidad y aumentando la ansiedad o malestar, con lo que entran en una espiral de conducta adictiva.

La adicción al sexo por parte de uno de los miembros de la pareja puede ser letal para la relación. Buscar la ayuda de un psicólogo experto en materia de adicción es fundamental en estos casos.

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