Beneficios de ser tratado por un psicólogo

Beneficios de ser tratado por un psicologo La salud mental es una parte fundamental de nuestro bienestar. Mantener una buena salud mental es básico para poder desarrollarnos y relacionarnos con nuestro medio, nuestros familiares y el resto de la sociedad.

Son muchas las situaciones en las que la salud mental de una persona puede verse alterada y manifestarse en forma de desgana, apatía, irritabilidad, descontento con la vida, angustia y ansiedad, depresión, fobias, etc. Estas alteraciones pueden manifestarse debido a una causa concreta o situación que estemos viviendo, un hecho traumático (reciente o antiguo), o debido alteraciones neurológicas, causas genéticas o desequilibrios de neurotransmisores.

Son varios los beneficios de ser tratados por un psicólogo:

  • En primer lugar remarcamos la importancia que juega el psicólogo en definir un procedimiento para abordar y mejorar nuestra situación psicológica; así como las pautas y los tiempos adecuados para ello. Dicho de forma más simple, es el especialista que nos guía en el proceso de mejora.
  • La consulta psicológica puede ayudarte a identificar o poner nombre a lo que te ocurre. Antes hemos comentado algunas alteraciones como depresión o ansiedad, que quizá podamos intuir por nosotros mismos o por nuestros allegados. Que sean en principio más fácilmente identificables no significa que no les demos la importancia que merecen y consideremos que no necesitan un tratamiento especializado. Pero también existen otros problemas que necesitan de un profesional de la psicología para su correcto diagnóstico y tratamiento: trastorno de la personalidad, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno bipolar de la personalidad, esquizofrenia
  • El psicólogo es un profesional sanitario y basa su trabajo en el conocimiento científico de la mente y el comportamiento. Cuenta con extensa formación y un conocimiento real y contrastado de los procedimientos y métodos de trabajo. No actúa por ocurrencias o consejos sin que tengan una base y un objetivo claros en el tratamiento.
  • El psicólogo resulta fundamental para abrirnos y contar nuestra situación a una persona ajena a nuestro entorno (familares, amigos, etc.).
  • El psicólogo nos puede ayudar a identificar la causa de nuestra situación, aclarar nuestra mente y poder iniciar una terapia y un tratamiento psicológico adecuado para revertir o mejorar nuestra salud mental y nuestra vida.
  • En ocasiones tenemos claro el origen de nuestra situación pero no sabemos ni contamos con las herramientas para mejorar. En este punto habrá situaciones que podrán mejorarse con un cambio de actitud por nuestra parte (por ejemplo en casos de conflictos entre familiares, con los hijos o padres); y otras ocasiones que requerirán de un replanteamiento de nuestros pensamientos por no poder revertirse (fallecimiento de un familiar, accidente que ha causado un daño físico, u otros cambios ajenos o no modificables por nosotros). El psicólogo nos ayuda a encontrar nuestros recursos y a utilizarlos para afrontar la situación. Tanto con causas como sin causas fundamentadas.
  • El psicólogo puede identificar la necesidad de recibir tratamiento farmacológico.

Recibir tratamiento psicológico debemos considerarlo como el medio de mejorar o recuperar nuestra salud mental, y acudir a un buen psicólogo nos reportará importantes beneficios. Por ello debemos vencer las reticencias sociales de acudir al psicólogo y hacerlo igual que si fuésemos a nuestro ejercicios de rehabilitación tras una operación de rodilla o a otro especialista médico si tenemos alterada o nos duele alguna parte del cuerpo.

¿Cómo detectar uno mismo si necesito ayuda psicológica?

Cómo detectar uno mismo si necesito ayuda psicologica

Ante ciertas situaciones de nuestra vida como el fallecimiento de un familiar, estrés laboral, problemas de pareja, situaciones traumáticas, problemas de autoestima, etc. se pueden generar episodios de ansiedad, pena y tristeza recurrentes, desgana ante la vida; ira y enfado continuos … En todas estas situaciones es probable que necesitemos ayuda psicológica para afrontar la situación, pero, ¿cómo saber si necesito acudir al psicólogo?

Son muchos los avisos o indicios que te pueden indicar que necesitas ayuda psicológica. Sin embargo, la primera reacción suele ser pensar que por nosotros mismos vamos a poder solucionar la situación o, simplemente, que es algo normal estar en ese estado. En muchas ocasionas son nuestros familiares o personas cercanas de nuestro entorno las que nos dan el toque de atención y nos abren los ojos ante una necesidad, la de acudir al psicólogo a la que en principio muchas personas son reacias.

¿Cómo puedo identificar que necesito ayuda profesional y debo acudir al psicólogo?

Posiblemente necesites ayuda psicológica si te identificas con alguna de estas situaciones.

1. Tras un hecho traumático nuestra vida se ha quedado bloqueada como en standby, no avanzamos. Nos encontramos en un estado de pena o tristeza permanente. Nada nos alegra y los pequeños detalles que nos pueden sacar una sonrisa lo hacen de forma muy puntual y por un minuto. La depresión es un problema psicológico cada vez más habitual y que puede tener muy diversos orígenes: problemas laborales, falta de autoestima, algún hecho traumático, componente genética… Debemos intentar evitar que la depresión se haga crónica e iniciar una terapia psicológica para su tratamiento.

2. Tu estado de ánimo es una montaña rusa. Lo mismo estás eufórico, supercontento, te sientes capaz de hacerlo todo y comerte el mundo, que a la semana siguiente todo te viene grande, no tienes ganas de nada o te notas sin fuerzas para afrontar tu vida. Estos desajustes sin una causa justificada te pueden indicar que sufres un trastorno psicológico del tipo trastorno bipolar o maníaco depresivo.

3. Cualquier situación más o menos estresante te provoca ansiedad, todo son problemas y no llegas a solucionarlos todos. El estrés sostenido en el tiempo unido a otros factores puede provocar un bloqueo físico y mental y nuestro cuerpo lo manifiesta con dificultades para respirar bien, taquicardias… Mediante la terapia adecuada podemos mejorar mucho nuestro estado y aprender a controlar la ansiedad.

4. Tenemos pequeñas manías, algunas en principio pueden ser inofensivas, pero que nos están complicando la vida (a nosotros y a nuestro entorno) ya que somos incapaces de dejar de hacerlo por el gran estrés que nos genera no realizarlas. En otros casos, esas manías pueden ser hasta peligrosas, para nuestra salud o la de los demás. Si sufrimos un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) debemos acudir al psicólogo para evitar que acabe deteriorando nuestra vida familiar, laboral o social.

5. Notamos que nuestro estado mental no nos permite realizar nuestra vida con normalidad o disfrutar de ella como deberíamos (bloqueo, estrés, ansiedad, tristeza, etc.). Un situación habitual es la pérdida o falta de deseo sexual (tanto en hombres como mujeres) o disfunciones eréctiles en los hombres asociadas a problemas psicológicos. Acudir al psicólogo puede mejorar mucho nuestra calidad de vida.

Saber identificar que necesitamos ayuda psicológica es el primer paso para mejorar nuestra situación. El siguiente paso es buscar al profesional adecuado para que nos ayude a solucionar nuestro estado. En ocasiones es difícil dar por uno mismo el paso de iniciar una terapia psicológica y necesitamos que alguien cercano nos haga ver claramente una realidad que ya intuíamos.

¿Cómo funciona la mente de los agresores sexuales?

Cómo funciona la mente de los agresores sexualesAntes de comentar las características de la mente de un agresor sexual es importante diferenciar entre los agresores circunstanciales, personas que realizan una agresión puntual en un momento y circunstancias concretas, de aquellas personas que realizan la agresión sexual de forma rutinaria y la buscan como parte de su comportamiento habitual. Estos últimos son violadores reincidentes, ya que “necesitan” de la agresión para su satisfacción sexual. Ambas situaciones son igualmente reprobables, pero la forma de pensar de ambos tipos de violadores es diferente. En esta entrada nos centraremos en los últimos.

Algunas características de los agresores sexuales recurrentes son:

  • Los agresores sexuales son principalmente hombres que actúan sobre mujeres y niños. La sensación de poder sobre ellos les estimula para cometer la agresión.
  • Los agresores sexuales patológicos sólo consiguen la satisfacción sexual si el acto lo realizan a través de una agresión sexual. Buscan la sensación de poder, la agresividad y lucha, y el sometimiento de la víctima.
  • Los agresores sexuales suelen presentar disfunciones emocionales en sus relaciones con el resto de personas. Dificultades de comunicación, inseguridad y baja autoestima y pocas habilidades sociales son algunas de sus características.
  • Una de sus principales características es la incapacidad de empatizar con la víctima, es decir, de ponerse en el lugar de la persona agredida. El deseo sádico y la ira son especialmente peligrosos en sus actuaciones.
  • Tienen una conducta adictiva. El placer que sienten al realizar una violación o agresión sexual refuerza su conducta, buscando nuevas maneras de volver a agredir.
  • El placer al cometer la agresión (adicción) es más fuerte que el miedo a ser detenidos por las fuerzas de seguridad, lo que los hace especialmente peligrosos. De hecho, en algunos casos, la posibilidad de ser pillados los estimula.
  • Los agresores sexuales presentan distintos tipos de trastornos psicológicos: trastornos obsesivo-compulsivo, trastorno disociativo de identidad, estrés postraumático, etc.
  • Un elevado número de agresores sexuales sufrieron de abusos (físicos o psíquicos) durante su infancia. Por esto, entre otras razones, es también tan importante el cuidado y terapia psicológica de niños maltratados.

La rehabilitación de un agresor sexual

Uno de los principales problemas de los agresores sexuales es la alta tasa de reincidencia.

La rehabilitación de un violador es un tema que, desgraciadamente, sale al debate público cada vez que escuchamos sucesos relacionados con nuevas agresiones realizadas por violadores que han salido de la cárcel con un permiso penitenciario o bien que han cumplido ya su condena por una agresión sexual previa.

Las estadísticas indican que el tratamiento psicológico de los agresores sexuales puede reducir en un 10% las probabilidades de reincidir con nuevas agresiones sexuales. Desgraciadamente este porcentaje resulta muy bajo teniendo en cuenta las graves consecuencias de sus actuaciones sobre las víctimas, tanto físicas (en muchos casos incluso de muerte) como psicológicas. Para las víctimas resulta tan importante una atención psicológica ante el trauma sufrido como la sensación de estar arropada y protegida por la sociedad y por las leyes.

¿Eres adicto al móvil? Los 10 síntomas que te lo dirán

Eres adicto al móvilEl teléfono móvil se ha convertido en una herramienta imprescindible en nuestro día a día. Más allá de utilizarlos simplemente para comunicarnos, los smartphones se han convertido en una herramienta multiusos que utilizamos para numerosas actividades: despertador, agenda de trabajo, leer las noticias, consultar el correo electrónico, mirar las redes sociales y un largo etc.

 La infinidad de servicios que nos aporta el móvil hace que sea difícil prescindir del mismo. Pero, ¿qué pasa si utilizamos el móvil de forma constante? ¿Cuándo pasa a convertirse en un trastorno de adicción?

La dependencia al móvil se manifiesta cuando el uso del mismo es excesivo, inadecuado y existe una necesidad incontrolada de estar pendiente del teléfono. Las personas con adicción al móvil o Nomofobia presentan un miedo irracional a estar sin el teléfono móvil. Estas personas sufren un grado de ansiedad y malestar excesivo cuando por alguna situación, cuando el móvil está apagado, fuera de cobertura, sin batería o lo olvidan en algún sitio, están desconectados del teléfono por un tiempo.

 Y tú, ¿estás enganchado al móvil? estas son 10 señales que te dirán si tienes dependencia al móvil.

1. Tienes la necesidad de tener el teléfono siempre cerca.

2. Cuando se está acabando la batería del móvil o no tienes cobertura te sientes nearvioso o irritado.

3. Entras en pánico si lo pierdes de vista aunque sean unos segundos.

4. Consultas el móvil de forma compulsiva, aunque no estés esperando ninguna llamada, mail o mensaje.

5. El móvil interfiere en tus actividades cotidianas o en tu concentración cuando estudias o trabajas.

6. Lo primero y último que haces al comenzar y al acabar el día es consultar el móvil y no te separas del mismo ni para dormir. Incluso consultas el teléfono si te levantas por la noche para ir al baño.

7. Consultas el móvil mientras realizas otras tareas en las que está prohibido su uso, por ejemplo cuando conduces.

8. Sacrificas horas de sueño para estar con el teléfono móvil.

9. Consultas constantemente el teléfono cuando estás en una reunión con familiares o amigos.

10. Pierdes el sentido del tiempo y aplazas tareas importantes por utilizar el móvil.

 Según distintos estudios se estima que más de un 50% de los usuarios de móvil son dependientes del mismo. Para no desarrollar adicción al móvil no es necesario prescindir del teléfono, cosa que en la sociedad actual es además algo bastante complejo, sino hacer un uso controlado y responsable del mismo. Así que atentos a estos diez síntomas y, antes de que el móvil se convierta en una adicción, ¡toma medidas!

Propósitos de año nuevo: Claves para cumplirlos

Propósitos de año nuevo Claves para cumplirlosEstamos rozando los últimos días del año. Son unas fechas muy típicas para que hagamos nuevos propósitos para el nuevo año. Si realmente queremos cumplir estos propósitos de Año Nuevo primero debemos pararnos y pensar un poco para que realmente se conviertan en un hecho y no se queden sólo en una buena intención.

En muchas ocasiones, cuando se comentan los propósitos de Año Nuevo o se nos pregunta por ellos empezamos a soltar las ideas más típicas o generales en la mayoría de los casos: ir más al gimnasio, hacer dieta, no dejar las cosas para última hora, usar más la agenda, visitar más a mis tíos, no discutir tanto… pero, ¿son estos los propósitos que realmente debemos hacernos? Además, ¿creemos que así, sin más, solo enumerándolos, vamos a ser capaces de cumplirlos?

Aquí os damos unas pautas que os ayudarán a cumplir con vuestros propósitos de año nuevo.

1. Tómate un tiempo de reflexión para hacer tus propósitos de año nuevo…y ¡haz una lista! Puede que en el trajín de las Navidades y el Año Nuevo realmente no te lo permitan, pero seguro que tienes algunos días de vacaciones o un ratito para pensar en ti y lo que quieres conseguir.

2. Son tus propósitos, así que eres tú quien debe modificar tus hábitos, tu conducta o tu actitud…no pretendas cambiar a otras personas. Piensa en qué debes hacer tú para, por ejemplo, mejorar la relación con tu padre, madre o tus hijos; o para tener tiempo de hacer más ejercicio.

3. Tus propósitos no deben ser una gran lista. Tras reflexionar y pensar en lo que queremos modificar en nuestro comportamiento o actitud para el próximo año no debemos marcarnos demasiadas metas. Además es posible que cambiando algunas cosas consigamos mejorar otros aspectos. Por ejemplo, un propósito puede ser no tomarnos tan mal las críticas. Si conseguimos cambiar esto seguro que además obtenemos otros beneficios.

4. Además de pensar el propósito, piensa también en cómo vas a hacerlo y si es factible. No podemos sólo pensar en que quiero perder peso. Adelgazar es un propósito perfecto para nuestra salud si tenemos sobrepeso. Para conseguirlo piensa también en cuáles son los cambios que debes hacer para ello. Y date tiempo para ir modificando los distintos aspectos.

5. Márcate metas o propósitos reales. Si los cambios son demasiado ambiciosos y no los conseguimos en los primeros meses del año, entre enero y principios de marzo, nos frustraremos y abandonaremos ese propósito por inalcanzable. Volviendo al ejemplo de la dieta, que tu propósito no sea quiero adelgazar 20 kg en 3 meses, porque es probable que no lo consigas; y si lo consigues porque has hecho una dieta muy drástica, no te va a servir de nada, incluso puede que empeore tu salud.

6. Si queremos cumplir los propósitos de año nuevo no nos propongamos cambios radicales. Si llevamos tres años sin ir al gimnasio, no pretendamos ir todos los días dos horas. Mejor marcarnos un plan menos ambicioso y que podamos cumplir, ya habrá tiempo de ir incrementando los días y las horas o incluso de prepararnos para un “ironman” o “ironwoman”.

Aunque somos exactamente los mismos el 31 de diciembre que el 1 de enero, el cambio de año es una fecha que psicológicamente nos ayuda a marcar puntos de inflexión para cambiar conductas, actitudes o hábitos en nuestras vidas. Realmente es un buen momento para plantearnos nuevos propósitos de Año Nuevo que nos lleven a reflexionar y pensar qué queremos modificar en nuestra vida y que nos ayuden a sentirnos mejor con nosotros mismos y con los demás.A

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